Publicaciones Recientes

Así era Frank, el menor de los cinco hermanos Lebrón



Umberto Valverde hace este emotivo retrato de este revolucionario de la salsa fallecido en Cali.


En la tarde del 9 de septiembre corrió la noticia por Cali de la muerte de Frank Lebrón, el menor de “Los Hermanos Lebrón”, el nombre que les dio a los cinco míticos hermanos George Goldner, el propietario del sello Cotique, que los lanzó en 1967, con la producción “Psychedelec goes latin” y el tema "Mala Suerte".

Los Lebrón eran de Aguadilla, Puerto Rico, donde nacieron Pablo, Ángel, José, Carlos, pero Frank nació en Brooklyn, Nueva York, donde la familia se instaló en 1952.

Frank era alto, fornido, con manos largas y fuertes de conguero, hablaba con sus hermanos en inglés y con sus amigos caleños en español y con términos coloquiales, usaba camisetas sin manga, de color negro o blanco y zapatos tenis. Le gustaban los relojes y las lociones. En la página del grupo escribieron: “El sonido de tus tambores hoy se va para el cielo. Aquí, en nuestros corazones, quedan atesorados los recuerdos de todos estos años de amor por cada uno de nosotros”.

En la mitad de los años setenta escuché por primera vez la música de los Hermanos Lebrón en Buenaventura. Acompañaba a Fernell Franco, el gran fotógrafo colombiano, en una de sus incesantes búsquedas de imágenes en esta ciudad portuaria. Entramos a un barrio popular donde vimos una fiesta de bautizo muy particular, todos los niños, en ese clima, tenían vestido completo, pantalón y saco, de color rosado. Sonaba Salsa y Control, y pedimos permiso para hacer fotos.

En 1989, cuando hicimos la Feria de Cali, José Pardo Llada como director, y yo como director artístico, organizamos la Calle de la Feria con diez tarimas por toda la calle 5ª, pero con una programación de orquestas de salsa solo de nuestra ciudad, porque el enfrentamiento de los carteles de la droga hacía muy difícil traer artistas internacionales.

Óscar de León desistió por la explosión del avión de Avianca, el atroz atentado de Pablo Escobar, que había anunciado un “diciembre negro” para Cali. Sin embargo, el locutor Edgar Castro, consiguió la presencia de los Hermanos Lebrón y la Feria de Cali les contrató dos presentaciones, la primera de ellas, en la tarima de Santa Librada. Fue una noche apoteósica cuando se escuchó “Sin negro no hay guaguancó” y “Salsa y Control” y “La temperatura sube”.

El primer larga duración de Los Hermanos Lebrón tuvo una resonancia inmediata en la comunidad negra e hispana. Atrás quedaron las experiencias de un primer grupo llamado Los Eltones. La agrupación Aracibeña creada por Pablo Lebrón. Los Eltones se convirtieron en Ángel Lebrón y su combo. Cuando Goldner los convocó y se unieron todos, empezaron con un repertorio latin-soul, liderado por Pablo como cantante, luego Elliot y, posteriormente, David Love. El repertorio se dividía en español y en inglés. Años después, siempre le agradecieron a Joe Cuba, porque fue él quien los guio por el sonido latino, iniciándose en ese momento en el ritmo de moda, el boogaloo.

A partir de su tercera producción, I Believe, los Hermanos Lebrón definen el sonido que los identifica, sustentada en dos trompetas, saxo alto, tenor y ritmo completo. La mayoría de los arreglos y composiciones le correspondían a José y Ángel. El éxito de este ciclo se cierra en 1981 cuando Pablo, el cantante, sufrió un derrame cerebral. Por ahí pasó Frankie Morales, muy joven, y el que se acomodó fue Luisito Ayala.
El 29 de diciembre de 2006, se organizó un evento llamado Asunto de Familia, en el teatro Jorge Isaacs, de Cali, un homenaje en vida a su hermano, Pablo Lebrón, en silla de ruedas. Fue demasiado emocionante, pero dramático. Todos lloraban en el escenario y, por momentos, los sentimientos desbordaron la propuesta musical.

Frank Lebrón descubrió a Virgilio Hurtado, un cantante del barrio San Carlos de Cali, con experiencias musicales diferentes, estuvo en el grupo Los Chaney y Mandinga, y el percusionista Junior Quiñonez lo recomendó con Frank. Frankie Vázquez no alcanzaba a llegar a un concierto de los Hermanos Lebrón en Medellín, en el 2006, y fue ahí donde debutó con un gran éxito. Posteriormente, grabaron un tema que fue su carta de presentación, Si me permite. Kike Harbey fue otro cantante caleño que estuvo en la orquesta y antes, Enrique Estupiñán, “Cotorro”, del Barrio Obrero.

Frank Lebrón montó un bar restaurante en la Avenida Sexta en Cali, llamado San Juan Lebrón, muchos músicos jóvenes de nuestra ciudad lo recuerdan porque era muy amable, le gustaba hablar y les daba la oportunidad de tocar en este lugar, como lo recuerda el pianista Carlos Humberto Gálvez, Piolin.

En los conversatorios que realizamos con Los Hermanos Lebrón, en compañía de Rafael Quintero, siempre hicieron enfásis en su mala relación con el sello Fania All Stars, con quienes grabaron siete producciones. Según sus testimonios fueron explotados y fueron vetados en algún momento, aún por consideraciones racistas. Para ellos, Pacheco y Masucci les cortaron una carrera más fructífera.


Frank Lebrón era diabético y tuvo una complicación renal a mediados de 2019. Desde entonces, no se recuperó del todo. Esto me lo confirma Carlos Penagos, su jefe de prensa por varios años. Frank se casó con Xiomara, de origen pastuso, y tuvieron una niña. Ángel se radicó en Cali en 2010 y tiene tres hijos.

Una orquesta con raíces boricuas, conformada en Brooklyn, Nueva York, impacta el mundo de la salsa de los ochentas y noventas, y termina radicada en Cali. Frank lo decía claramente: “Cali es el lugar para la salsa”. Aquí murió y quedará su recuerdo para siempre. A los 64 años, dijo adiós.


Umberto Valverde*
ESPECIAL PARA EL TIEMPO
Fuente: https://www.eltiempo.com/